2025 ha supuesto una búsqueda en profundidad para afianzar mi proyecto laboral, retomar el nomadismo digital y expandir mi creación de contenido a nuevos medios.
2024 fue el año de transformar el dolor en aprendizaje y la aceptación en fuerza. Una pausa forzada que reveló la importancia de priorizar lo esencial: lo sostenible, lo natural y lo profundo.